15 Jun Judith Modrak
Residencias Situadas Program | May 2026
«Caminos fluidos»
La instalación “Fluid Pathways”, es una reflexión sobre la composición interna de la tierra (núcleo interno, núcleo externo, manto y corteza) y cómo se refleja en nuestra constitución neuronal y celular. El proyecto, inspirado en la topografía del Valle de Ricote, contempla las capas ocultas, a menudo pasadas por alto dentro de nosotros, y cómo están conectadas con el entorno natural en el que habitamos. La combinación de estas capas son un intento de comprender cómo se desarrollan nuestras experiencias personales y colectivas. La escultura final se manifestará como una gran forma biomórfica compuesta por múltiples formas orgánicas y antropomorfas, esculpida en piedra caliza y luego pintada. Los caminos fluidos finalmente emergerán de la tierra y el cemento de calles de Blanca como una oda y una ofrenda a la Madre Tierra.
Para estos estudios abiertos, Judith presenta el esqueleto de su trabajo en el proceso de ideación y conceptualización. Durante el mes se sintió fascinada el uso de la malla metálica, que trasciende su función utilitaria de crear y mantener la forma y se convierte, por derecho propio, en un material fascinante que se conecta e interrelaciona la artista y con el entorno.
BIO
Judith Modrak, b. Washington, DC, es una escultora que reside en la ciudad de Nueva York. A través de formas y conceptos su trabajo une arte y ciencia. Indaga en los avances científicos que aumentan nuestra comprensión de los paisajes psicológicos y neurológicos, incluida la naturaleza de la memoria, la fisiología del cerebro y la mecánica de las experiencias sensoriales. El objetivo de Modrak es traducir estos conceptos intangibles, y con frecuencia, esotéricos en formas tridimensionales antropomorfas. Estas esculturas humanas y similares a los árboles encarnan estados psicológicos y emocionales, reflejando, a menudo, una expresión o un gesto corporal pronunciado similar a la de los espectadores.
El gran neurocientífico Santiago Ramón y Cajal describió una vez al cerebro humano como «un mundo que consta de una serie de continentes inexplorados y grandes extensiones de territorio desconocido». Modrak vuelve a esta idea una y otra vez, descubriendo cómo se ven estas partes ocultas de nosotros mismos. Y lo que nos cuentan de nuestra composición interna y de los demás. Los paisajes interiores del cerebro y la complejidad de la interacción humana, junto con el mundo natural en el que vivimos, conducen sus investigaciones visuales.
Con sede en Nueva York, expone en todo Estados Unidos y su trabajo ha sido presentado y en varios medios de comunicación de arte, ciencia y noticias. Entre los premios que recibió, recientemente el documental que presenta su trabajo: Nuestras memorias – Memorias grabadas, Memorias almacenadas, ganó el Mejor Documental de Ciencia y Educación en el Festival Internacional de Cine de Madrid y el Mejor Documental Corto en el Festival Internacional de Cine de Amsterdam en 2018
Esta residencia y proyecto es posible en parte por una beca de Lucy Alexander Willow.




