Bosque de Saberes

Bosque de Saberes

Cultivando un espacio colectivo

El Proyecto

El proyecto propone la creación de un bosque comestible en Blanca, concebido como un espacio vivo de encuentro, aprendizaje y ecología. El bosque, diseñado de manera colectiva, acogerá prácticas artísticas, ambientales y comunitarias, combinando saberes tradicionales, investigación científica y metodologías artísticas para fomentar la conciencia ecológica, el diálogo intergeneracional y la cohesión social.

Acciones en torno a Bosque de Saberes

Bosque comestible: coordinado por Marco Ranieri, en colaboración con científicos ambientales, concebido como el núcleo ecológico del espacio y como un modelo de biodiversidad sostenible. También funcionará como aula abierta con la participación de estudiantes de educación secundaria, quienes aplicarán conocimientos de asignaturas como Biología y Tecnología mediante la implicación directa en la plantación, el monitoreo ecológico y los sistemas sostenibles.

Recuperación de saberes artesanales e intercambio intergeneracional: facilitado por Irene Trapote, conectando a la juventud con los conocimientos y técnicas tradicionales agrícolas y artesanales de las personas mayores de Blanca, desde técnicas de cultivo hasta prácticas manuales. La iniciativa promueve un intercambio bidireccional en el que las habilidades ancestrales y la experiencia vivida se encuentran con la frescura y el pensamiento creativo de las generaciones jóvenes, activando la tradición como una práctica viva y en constante evolución, en lugar de una memoria estática.

El Espacio

Bosque de Saberes tiene sus orígenes en 2023, cuando la artista Irene Trapote, junto a un grupo de jóvenes de origen magrebí, inició la transformación de un solar urbano vacío situado entre el Centro de Salud, el Centro de Mayores y el Instituto de Educación Secundaria de Blanca.
En el marco del proyecto, los primeros elementos del espacio se diseñaron mediante la reutilización de materiales reciclados y la plantación de árboles, lo que despertó el interés de diversas instituciones locales. A partir de esta experiencia, la idea de crear una isla climática se concibe ahora como un proceso más amplio que reúne arte, ciencia, saberes tradicionales y participación ciudadana.

Creación artística y contexto.

La Región de Murcia cuenta con un ecosistema joven y diverso, donde la educación y una activa comunidad cultural favorecen el desarrollo de iniciativas con impacto artístico, social y medioambiental.

En Blanca, en el Valle de Ricote, una comunidad internacional de artistas y agentes culturales lleva más de una década trabajando en torno a la sostenibilidad, el territorio y la experimentación colectiva, consolidando un contexto especialmente receptivo a estos procesos.

En este marco, el proyecto se desarrolla como un espacio de encuentro entre arte, ecología y comunidad, fortaleciendo redes de colaboración, impulsando nuevas formas de aprendizaje y contribuyendo a repensar la relación con el paisaje y el entorno desde una perspectiva contemporánea.

Un proyecto de AADK Spain
Artistas facilitadores: Marco Ranieri e Irene trapote
Asesores facilitadores: Paloma Zamora Rodríguez y Félix Soriano