José Casas

José Casas

Programa de Residencia Visual | Enero 2025

Redes Sociales

Sobre el trabajo 

Desde el inicio, el paisaje de Blanca se reveló como un elemento inspirador y determinante. Su orografía, con  sus imponentes montañas de apariencia rocosa, contrastaba con la suavidad del cielo azul despejado, creando un  juego visual fascinante entre textura y color. Observé cómo la luz del día y la noche transformaban la apariencia  de un mismo elemento, dotándolo de una naturaleza efímera que quise trasladar a mi trabajo. En mis pinturas, la  delicadeza y la ternura se conjugaron con la dureza del paisaje, dando lugar a una exploración sensorial y conceptual del entorno.

Mis paseos por el pueblo y sus alrededores se convirtieron en un proceso de observación y reflexión que posteriormente plasmé en cuadernos de bocetos y dibujos preliminares. Estos registros se convirtieron en la base del proyecto, permitiendo que cada obra naciera de una relación directa con el territorio. Incluso el propio centro Negra,  con su arquitectura peculiar y en diálogo con las rocas del lugar, se volvió parte del discurso estético y conceptual  en mi trabajo. La manera en que los elementos naturales irrumpían en los espacios construidos reflejaba la idea de  convivencia entre lo orgánico y lo artificial, un concepto que busqué trasladar a mis piezas.

Para la realización del proyecto, adquirí telas de segunda mano en el mercadillo local. Estos materiales, con una  historia propia y una carga simbólica ligada a la intimidad y la cotidianeidad, se integraron en mi proceso artístico  de manera natural. Fundas de almohadas, sábanas y pañuelos, con sus bordados y texturas particulares, fueron  respetados y realzados en el proceso de intervención pictórica. La imprimación aplicada sobre las telas fue clave  para conferirles una apariencia orgánica y escultórica, utilizando una mezcla de cola de madera, yeso mate y cal,  materiales típicos de la construcción rural. A través de dobleces y presiones, provoqué accidentes y grietas que  aportaron un carácter singular a las piezas, evocando las texturas del paisaje de Blanca.

El proceso pictórico estuvo fuertemente influenciado por el paisaje, tanto en su materialidad como en su expresión visual. Esta relación se vio reflejada en el título de la exposición final, “El cielo me cuenta algunas mentiras”,  que marcó la culminación de mi estancia en la residencia. La muestra fue presentada en el Centro Párraga, consolidando el proceso de investigación y materialización de las obras realizadas en Negra.

Con la colaboración de Acción Cultural Española.

Print