Xavier Soto

Xavier Soto

Período de residencia: diciembre 2019 – enero 2020

Solo es tiempo (diciembre 2019)

La intervención  trata del tiempo y el espacio,  a través  del color.

La experimentación con el material pictórico y su búsqueda de la memoria que contienen las fachadas de los edificios le ha llevado a cuestionar la idea de representación convencional  y el formato cuadro.

El proyecto enmarcado dentro del arte contextual, rompe las reglas de la técnica pictórica  al materializar la obra en contacto directo  con el espacio. 

La acción consiste en desmontar el lienzo del bastidor para reducirlo a su tela con la cual limpiar las fachadas del casco antiguo, atrapando en ella la textura, el color, y otros acontecimientos inscritos en esas paredes.

En este gesto se rescatan las horas, los días,  las experiencias, dando como resultado una serie de obras abstractas en las que la pintura no es más que la huella del tiempo.

No solo tiempo (enero 2020)

La búsqueda de la memoria que contienen los espacios, a través de la experimentación pictórica, ha llevado a  Xavier a cuestionar la idea convencional de representación.

 

Soto desmonta cada lienzo de su bastidor, lo reduce a su tela y limpia  con cada una una fachada del casco histórico de Blanca. De este modo, atrapa la textura , las distintas capas de color y otros acontecimientos. Finalmente, la tela vuelve a ser montada en el bastidor.

Con este gesto, Xavier no representa la memoria a través de la reproducción pictórica, sino que presenta la materialidad que conforma la piel de estos edificios.

Los lugares son testigos del tiempo y en ellos se va acumulando la historia, la personal, la social, la política; las superficies son fronteras permeadas de la vida que sucede, y este trabajo da un giro a los cánones de representatividad así como da paso a una nueva forma de generar narrativas.

 

Para estos estudios abiertos presenta el resultado de las piezas descritas en una instalación. En esta,  trae sus recorridos por el casco histórico de Blanca, así como su materialidad. Los dibujos en el suelo están configurados con una “tiza” realizadas por él con los elementos orgánicos que ha encontrado en su caminar (piedras, tierra, hojas), con las que traza un mapa en el que instala elementos  del proceso

De este modo, plantea a los asistentes reproducir su recorrido físico y mental de manera simbólica, una forma de compartir el proceso creativo del artista.